RTVE en la encrucijada

Torrespaña atardecer

El PSOE ha presentando en el Congreso de los Diputados una propuesta para la elección del Consejo de Administración de RTVE, y por tanto de su presidente, que básicamente consiste en volver al modelo de 2006. Parece fácil. Se trata de acabar con el desastre creado por el PP de la misma manera que ellos lo propiciaron: de un plumazo. Pero muchos tememos que pueda acabar siendo, simplemente, un intercambio de cromos. Existe una referencia próxima en Radiotelevisión Castilla-La Mancha y no es satisfactoria. Más de lo mismo, pero de otro color.

El procedimiento de consenso planteado en la Ley 17/2006 de RTVE fue truncado por el PP en abril de 2012 mediante un real decreto, reforzado por su mayoría absoluta, que propiciaba el posterior secuestro de RTVE a manos del aparato propagandístico afín a los intereses de Génova 13. El resultado ha dejado al grupo público profundamente cuestionado y al borde del colapso económico.

Durante el último mandato de Zapatero el PP había bloqueado desde la oposición, durante año y medio, la elección de un presidente para RTVE. La verdad, se reconozca o no, es que el modelo había fracasado tres años antes del decretazo, cuando Luis Fernández presentó la dimisión al enterarse de que el gobierno eliminaba la publicidad de TVE sin haberle consultado. A partir de ahí los Populares descubrieron que podían jugar a atravesarse, sencillamente porque las culpas de su insensatez se le iban a cargar al rival, que en el fondo era quien gobernaba. Tal actitud puso en evidencia el escaso respeto por lo público del partido que aspiraba a gobernar en aquel momento, tanto como la bisoñez con que se había diseñado el procedimiento. No había alternativas previstas en la ley ante un bloqueo parlamentario.

El panorama mediático general se encuentra en pleno proceso de transición, forzado por una imparable revolución tecno-social que tiene a internet como protagonista. Ello ha condicionado movimientos de recolocación, a los que no han sido ajenos los más recientes gobiernos de España, que han intervenido mediante la administración de licencias: creación y refuerzo del duopolio televisivo privado, concesiones a grupos e instituciones próximos y manga ancha a la concentración de telefonía y televisión de pago: Telefónica y Canal+ copan una oferta imparable contando con el apoyo del Gobierno, la complicidad del súper regulador de la CNMC y la inhibición de las liberales autoridades de Competencia europeas. Si en tal escenario reducimos el debate sobre RTVE a la elección del Consejo de Administración y su presidente, estaremos más que abonados a nuevos fracasos de un viejo modelo agotado. Será poco más que una patada hacia delante en el último minuto de la prórroga de la final. ¿De verdad queremos ir a la tanda de penaltis?

Estamos ante una encrucijada sin retorno, obviamente. La sociedad y el medio cambian y la ocasión exige la elaboración de un nuevo proyecto mediático estatal que, sobre todo, debe volver a conectar con la sociedad. Una nueva empresa que debe partir de un modelo político inspirado en una visión diferente, que contemple la comunicación social como un vehículo de cohesión, de desarrollo y de participación social. Garantizar el Derecho a la Información es un mandato de la Constitución al Estado y RTVE la herramienta clave de su desarrollo. A una sociedad democrática le corresponde reivindicar su cumplimiento porque se trata de un Derecho Fundamental. El acceso a la mejor información, base de la democracia, debe ser libre y gratuito. Si no lo tenemos claro corremos el riesgo de que termine siendo selectivo y de pago. Ello no debe ser óbice para que se exija que la gestión empresarial de la herramienta se adapte a los tiempos y se asiente, indiscutiblemente, sobre una gestión transparente, que aquilate costes y rinda cuentas públicamente (actualmente RTVE es protagonista de dos demandas ante el Portal de Transparencia que sistemáticamente se niega a responder).

La Corporación pública debe ser un bien para la sociedad que, sin abandonar el marco televisivo tradicional (la televisión en abierto sigue siendo el espacio natural de la comunicación pública y todavía el de influencia y uso mayoritarios) pueda superarlo, previendo la evolución futura de los medios. RTVE debe tener vocación de llegar allá donde el ciudadano se encuentre, con el dispositivo de que este disponga en cada momento, para ofrecerle un servicio público intachable y puntero. De la máxima calidad e identificado con la sociedad de su tiempo, pero atento al pulso y a la evolución futura de la misma. Y que ofrezca al ciudadano la posibilidad de participar activamente, de responder, de intervenir. Información y entretenimiento activos. Comunicación y participación social, ¿por qué no?. El colectivo Teledetodos ha puesto negro sobre blanco las bases de lo que podría ser ese nuevo modelo. Merece ser escuchado por el prestigio de sus integrantes y por la relevancia de la propuesta.

Por otra parte, pero enmarcando todo el debate, se debería revisar el controvertido sistema de financiación de RTVE para clarificar sus principales pilares, como tasas, patrocinios y aportación pública. Es necesario acabar con la inestabilidad. La transparencia debería ser el eje fundamental e ineludible que inspirase el nuevo modelo de gestión. Se pueden y deben establecer relaciones comerciales, de producción y de coproducción con el mercado audiovisual, con el de los creadores independientes y con la industria del cine, pero en un inexcusable entorno de transparencia. En el mundo existen modelos acreditados que se pueden emular: el de BBC es el más conocido y reputado. No caben excusas.

Aún siendo muchas las posibilidades de desarrollo para una comunicación de servicio público avanzada, el rediseño de una empresa de casi mil millones de presupuesto, seis mil quinientos trabajadores y múltiples canales de difusión no es fácil. Mientras se obtienen resultados, puede que el paso obligado sea volver al sistema de elección por dos tercios, pero será necesario implementar fórmulas que eviten el bloqueo parlamentario y garanticen la independencia. Hay que contar con todos los grupos de la cámara, obviamente, pero no se pueden dejar puertas abiertas a los malintencionados.

En cuanto a los Servicios Informativos, visto lo ocurrido en estos años, otorgar carácter vinculante al preceptivo informe del Consejo de Informativos sobre el nombramiento del director del área, regulado en la ley, resulta imprescindible. Tanto como buscar fórmulas para evitar bloqueos. La exigencia de que en la convocatoria para la elección del presidente sea requisito imprescindible presentar un proyecto de gestión a un plazo mínimo de dos años puede ser una solución que ayude a generar el marco de confianza necesario. No solo en el nuevo y complejo ámbito parlamentario. También en la sociedad.

Enrique Pérez Cabezas

Realizador de televisión

Editor de MAIALAB.com, Blog de comunicación

A tele muerta, tele puesta.

A tele muerta, tele puesta   25mar 2016
Roberto Mendès
Editor de MaiaLab, blog de información y comunicación

Si usted no es interrumpido por unos mensajes de Twitter imprescindibles para el mantenimiento de su vida social virtual, por las
modificaciones de estado de Facebook de un desconocido que aparece como amigo o por las conversaciones de WhatsApp de su grupo de compañeros de trabajo que juegan al tenis, quizá pueda sentarse ante su flamante smart tv de 48 pulgadas y comenzar a ver algo que le haga olvidar la reunión de negocios que acaba de mantener por Skype. Por supuesto, tendrá que escoger entre Netflix, la oferta de su proveedor de servicios de telefonía, YouTube y un DVD de alguna serie que compró hace unocartajustes días.

Es cierto que, como decía Neruda, también podemos “pedir silencio” para poder “vivirnos”, que lo contrario es ruido y es muerte: pero también es cierto que muy pocos son los sabios que lo consiguen y alcanzan el anhelado “amor sin fin” que postulaba el poeta chileno. Pero volvamos al ruido cotidiano…

Todo lo anterior pretende demostrar abundantemente el hecho de que la televisión ya no es lo que era y hacernos notar que, de hecho, podemos decir, sin temor a equivocarnos ni ser tachados de líquidos nihilistas o acérrimos posmodernos, que la televisión ya no existe. Al menos la televisión entendida como un canal gratuito por el que se emiten, de forma abierta, contenidos audiovisuales de manera lineal, o dicho de otra manera: la tele de toda la vida. Bien, pues lo que estábamos diciendo es que la tele ha muerto y que estamos de luto por ella desde hace tiempo, porque este terremoto ya se ha producido: no tenemos que aventurar hipotéticos escenarios y ni tan siquiera parece razonable esperar que las cosas se queden como están en los próximos años. Tampoco servirá de nada lamentarnos, recordando entre sollozos qué buena era…

Con este panorama, cumplir el artículo 20 de nuestra Constitución se nos antoja cada vez algo más improbable, especialmente el apartado d), donde se reconoce y protege el derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”. El problema, curiosamente, radica no tanto en saber qué información puede ser veraz o no, si no en la posibilidad de aplicar lo anterior en  “cualquier medio de comunicación”. Determinar la veracidad de las informaciones es difícil, pero abarcar todos los medios de comunicación existentes y por existir es aún más complicado, aunque no imposible, como pretenden hacernos creer aquellos que se hallan inmersos en la batalla por hacer desaparecer nuestros derechos en su propio beneficio.

En medio de todo este cambio que se acelera por días, surge de nuevo la discusión política sobre la radiotelevisión pública, sobre su dependencia o no del gobierno y del partido en el poder, sobre su financiación y sobre los criterios éticos y deontológicos que deben regirla. Una discusión que, si aceptamos lo que llevamos dicho como válido, se realiza sobre un medio de comunicación que está dejando de existir tal y como lo conocemos.

No es que los esfuerzos por definir cómo debe escogerse un consejo de administración representativo sean inútiles. Tampoco hay que entender que el nombramiento del presidente de una corporación pública de comunicación sea algo que carezca de relevancia o que los esfuerzos por hacer de las empresas de comunicación de capital estatal organismos transparentes y económicamente independientes sea una nadería; ni mucho menos. Lo que ocurre es que si las cosas continúan cambiando al ritmo que lo hacen, cuando seamos capaces de saber cuál es el método de gobernanza que nos parece óptimo para los medios de comunicación de titularidad pública, muchos de ellos habrán desaparecido o serán irrelevantes (dicho sea de paso: parece que esto es realmente lo que algunos pretenden).

Lo que se puede deducir de lo dicho es que, en estos momentos, y dado el panorama tecnológico existente, es urgente redefinir tanto la legislación sobre información y comunicación, como los modelos de medios de información y comunicación de titularidad pública (no bastará con reformar solamente la radio y la televisión públicas). Igualmente, es necesario replantear el sistema de derechos para que garantice, en el entorno tecnológico actual, la información veraz, proteja a la ciudadanía de la publicidad abusiva o inadecuada y facilite su acceso a los medios… Y cuando hablamos de urgencia queremos decir inmediatamente.

Hay que decir que es posible hacerlo y que, aunque muchos pretendan que es imposible, por ejemplo, regular algunos sectores alegando que están más en el cielo que en la tierra y que su ubicuidad hace imposible una regulación legal hay que recordarles que esto no es cierto y que los cables que atraviesan, a veces de manera indecente, nuestros edificios, que inundan los cascos históricos, manchando de negro nuestros pueblos blancos y horadando los ladrillos de edificios protegidos, son bien tangibles y no forman parte de ninguna nube. También son físicas las miles de antenas que emiten a diestro y siniestro ondas radioeléctricas y también es concreto y de titularidad pública ese mismo espectro radioeléctrico. Igualmente son concretos los beneficios de operadores y compañías productoras de contenidos concretos que se depositan en bancos igualmente concretos de países también concretos y, aunque todos entendemos que las páginas de internet de un periódico pueden formarse on the fly, o sea, al vuelo, también somos conscientes de que el vuelo que las forma depende del hardware de algún servidor alojado en alguna parte y que no es una nube la que lo hace.

Por tanto, hay que concluir que es imprescindible aceptar el reto, no solo político y legislativo, sino también tecnológico y organizativo, de ofrecerles a los ciudadanos lo que la constitución les garantiza: una información veraz, un acceso abierto a todos y un comportamiento ético y transparente en cualquier medio  y a través de cualquier canal. Esto implica no solo legislar, sino construir. En este caso construir entre todos un nuevo modelo de información y comunicación pública que sirva exclusivamente a los intereses de la ciudadanía.

La tele ha muerto, sí, pero igual que, según dicen, dijo Felipe V cuando todavía era Felipe de Anjou, al ser advertido por los aduladores de siempre de que se arriesgaba mucho en las batallas de la Guerra de Sucesión española (“Majestad: rey no hay más que uno”), debemos responder que, aunque eso sea cierto, la muerte del rey nunca ha sido un problema, puesto que puede ser sustituido por otro (”A rey muerto, rey puesto” dicen que dijo). En este caso, no debemos caer en la falacia de que la muerte de la tele, tal y como la conocemos, impide disfrutar de nuestros derechos y que su desaparición hace imposible crear un nuevo modelo de información y comunicación pública; ni mucho menos: eso lo dicen los mercaderes de la información, los que solo ven en esa necesidad básica de las personas una posibilidad de enriquecerse. La ciudadanía más bien debe responder a esa amenaza diciendo que ningún operador de telecomunicaciones es imprescindible y que es urgente construir un nuevo modelo de información y comunicación pública; es decir, que a tele muerta, tele puesta. Así defenderá dos elementos básicos para el ejercicio de la opinión y la calidad democrática: su derecho a una información veraz y su acceso a los medios de comunicación públicos.

The unstoppable growth of Netflix

Netflix races ahead of Amazon and Sky with more than 5m UK households

Nearly a quarter of UK households now subscribe to the US-based streaming service, with more than 1.4m joining in 2015 alone

http://www.theguardian.com/media/2016/mar/22/netflix-amazon-sky-uk-subscribers-streaming?CMP=share_btn_tw

Transparency in Europe Now! March 23th: Rome.

DiEM25 breaks ground in Italy with its first Assembly to promote its ‘Transparency in Europe Now!’ campaign – a “prerequisite to Europe’s democratisation”

acquarioROME, ITALY, March 18, 2016– DiEM25, the Democracy in Europe Movement, inaugurated on 9th February in Berlin, will hold its first Assembly next Wednesday, March 23rd in Rome. DiEM25’s first event in Italy will serve as the movement’s launching pad for DiEM25-Italia, as well as for rolling out its ‘Transparency in Europe Now!’ campaign.

Análisis del Portal de Transparencia de RTVE

 

Estudio sobre el Portal de Transparencia de la CRTVE

3 de febrero de 2016

 Índice:

 

  • Introducción/Referencias
  • Indicadores del Índice de Transparencia UER
  • Comentarios sobre los indicadores
  • Comentario sobre las herramientas de medición de indicadores
  • Las reclamaciones al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno
  • Algunas conclusiones:
  • ANEXO: La propuesta de Teledetodos en materia de Transparencia

 

Introducción

Referencias

El presente estudio se basa en el documento de la Unión Europea de Radiotelevisión titulado Assesing Transparency, A guide to disclosing information online, que se puede encontrar en el siguiente enlace.[1]

 

El objetivo fundamental de este estudio es mostrar la adecuación de los elementos de que dispone el Portal de Transparencia de la CRTVE en Internet.

En el documento de la UER referido más arriba se tienen en cuenta una serie de indicadores para realizar esta evaluación.

Se trata de una evaluación que, en muchos casos es subjetiva, por lo que la consideración de algunos de los indicadores se encuentra comentada al final de la tabla que se puede ver más abajo.

En el documento de la UER se menciona que existe una herramienta a disposición de los miembros de esta asociación (RTVE lo es) en la que se pueden ponderar los diferentes indicadores para obtener una evaluación general que denomina Transparency Index.

No se pretende establecer en este estudio un índice de este tipo (al no disponer de los elementos de ponderación aplicables a cada indicador), sólo se pretende ofrecer una panorámica ordenada y argumentada sobre el estado de la transparencia en una entidad tan relevante para el devenir social, económico y democrático como es la CRTVE.

Creemos que sería de gran utilidad que la CRTVE adoptara este sistema de evaluación de transparencia aportado gratuitamente por la Unión Europea de Radiotelevisión (o cualquier otro similar) que puede ser contrastado con otras Radios y televisiones pertenecientes a la UER y que permitiría evaluar los avances que se debieran ir produciendo en materia de transparencia a través de la información que se pone a disposición de los ciudadanos.

 

 

Indicadores del Índice de Transparencia UER.

  EBU PSM VALUES SI/NO/%
Índice de Transparencia /Indicadores    
CORPORATIVOS  
1.: Nombre del Proveedor de servicios audiovisuales             SI
2.- Descripción legal             SI
3.- Información de contacto             SI
4.- Dirección física             SI
5.- Datos de propiedad             SI
6.- Miembros del Consejo de Administración             SI
7.- Información sobre los Miembros del Consejo de Administración             SI
8.- Gobernanza             NO
9.- Estructura de la compañía             SI
10.- Directorio             SI
11.- Quejas y Derecho de réplica             50%
12.- Marco legal             SI
13.- Organismo regulador             SI
14.- Notas de Prensa             SI
15.- Ofertas de empleo             SI
16.- Proveedores             50%
FINANCIEROS  
17.- Ingresos totales             NO
18.- Fuentes de ingresos             80%
19.- Información sobre tasas (cuando sea de aplicación)             N/A
20.- Gastos             NO
21.- Resultados económicos             NO
22.- Número de empleados             NO
23.- Coste del equipo directivo             NO
24.- Pagos a los miembros del Consejo de Administración             50%
25.- Informes de auditorías             50%
COMPETENCIAS / MANDATO  
26.- Misión / Objetivos             NO
27.- Contrato – programa             NO
28.- Información sobre cumplimiento de mandato             NO
29.- Criterios editoriales             NO
SOCIALES  
30.- Contribuciones culturales             NO
31.- Contribuciones económicas             NO
32.- Responsabilidad Social Corporativa             SI
33.- Política de sostenibilidad y medioambiental             NO
34.- Lista de servicios             SI
35.- Indicadores de Calidad de Contenidos             NO
36.- Indicadores de Confianza             NO
37.- Política de accesibilidad             NO
38.- Política de diversidad             NO

 

 

 

 


COMENTARIOS SOBRE LOS INDICADORES:

 

8.- Gobernanza:

Existen normas de gobernanza de la CRTVE y de sus sociedades, sin embargo, no existen indicadores que midan la gobernanza, por lo que entendemos que la evaluación de este indicador debe ser negativa.

11.- Quejas y Derecho de réplica;

RTVE dispone de un Defensor del espectador, oyente y usuario de medios interactivos que tramita las quejas, pero carece de información adecuada para ejercer el derecho de réplica. Por esta razón valoramos este indicador en un 50%.

16.- Proveedores:

Se ofrece información sobre licitaciones y procedimientos para llevar a cabo las propuestas, pero no se ofrece información sobre los proveedores.

INDICADORES FINANCIEROS:

Aunque la información económica de los presupuestos de la CRTVE es accesible por otros medios, puesto que es pública y forma parte de los Presupuestos Generales del estado, la Web de RTVE no se actualiza desde 2014, por lo que la información que aporta es la que se refiere fundamentalmente a 2013.

La evaluación que realizamos es del portal de transparencia de RTVE y en este NO aparece la información económica de los dos últimos ejercicios, por lo que entendemos que No cumple con estos indicadores, aunque algunos de estos datos se puedan encontrar en otras fuentes. La web de transparencia de RTVE ni siquiera remite al dato concreto en otra web, sino que enlaza con la página de inicio de la central de información económico-financiera del Ministerio de Hacienda, en este enlace,  donde el interesado tendrá que hacer las búsquedas pertinentes para poder hallar la información que debería ofrecer el portal de transparencia de RTVE.

Este dato indica poca diligencia en la actualización de los datos económicos que deben ser accesibles desde el portal de transparencia de RTVE, aunque puedan ser encontrados en otros lugares.

La consistencia y la ubicación de los datos que deben ser puestos a disposición de los ciudadanos es de suma importancia, puesto que la dispersión, la heterogeneidad y la desagregación de los mismos puede dar lugar a información irrelevante o difícilmente accesible, incumpliendo los principios más elementales de la transparencia.

No parece aceptable un retraso de 2 años en la actualzación de los datos económicos, lo que hace que valoremos como no existentes los indicadores económicos arriba referidos del portal de transparencia de RTVE.

 

18.- Fuentes de ingresos:

Los  ingresos de la CRTVE vienen determinados por su ley de financiación. Sin embargo, no se desglosan los ingresos por conceptos como patrocinio y por patrocinador, que no aparecen en el Portal de Transparencia.

Evaluamos este indicador en un 80%, queriendo manifestar así la incomplexión del mismo.

19.- Información sobre tasas (cuando sea de aplicación)

Se refiere a las tasas de los usuarios, no a las tasas que menciona la ley de financiación de RTVE, que son de diferente tipo, por lo que el indicador no es aplicable.

22.- Número de empleados:

El dato que se aporta es de 2013, (6.324 empleados) con una última actualización del portal de transparencia en mayo de 2014: lo evaluamos negativamente al llevar casi 2 años sin actualizarse.

23.- Coste del equipo directivo:

Se pueden consultar los ingresos del presidente de la CRTVE.

No se conoce la cuantía de las percepciones del resto del equipo directivo, por lo que entendemos que el indicador no se cumple.

24.- Pagos a los miembros del Consejo de Administración

El resto del Consejo de Administración no percibe salario por su trabajo.

No se especifica si reciben dietas o cualquier otro tipo de compensación ni su cuantía, por lo que el cumplimiento de este indicador se evalúa en un 50%.

25.- Informes de auditorías:

En el Portal de Transparencia de RTVE aparecen las Auditorías INTERNAS, aparecen los resultados de 2013 de los informes que la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) encomienda a la Intervención Delegada de RTVE. Estos informes se realizan de acuerdo con las normas de auditoría del sector público y tienen el carácter de auditoría de cumplimiento y operativa, aunque no disponemos de los de 2014 y 2015, por lo que no podemos considerar cumplido el objetivo de transparencia en este indicador. Asimismo la labor fiscalizadora del Tribunal de Cuentas parece insuficiente, ya que el último informe disponible es de de mayo de 2015 y se refiere exclusivamente a la Fiscalización de la gestión de personal llevada a cabo por el Ente Público RTVE con motivo del Expediente de Regulación de Empleo, sin tener en cuenta otros aspectos relevantes del funcionamiento económico de la CRTVE. Por lo dicho, tampoco podemos considerar que se cumplan los indicadores de informes de auditorías en el Portal de Transparencia de RTVE

26.- Misión / Objetivos:

En el caso de la CRTVE, sus objetivos vienen marcados por el Mandato-Marco que en este momento ha expirado, por lo que no se encuentra vigente. Esto supone un retroceso respecto a la situación anterior.

27.- Contrato – programa:

Aunque desde el año 2006 existe la obligación legal de desarrollar un Contrato-Programa trienal, no se ha desarrollado ninguno desde la elaboración del primer Mandato-Marco de la RTVE.

28.- Información sobre cumplimiento de mandato:

En el Portal de Transparencia de la CRTVE se pueden consultar las Memorias de Servicio Público y Responsabilidad Social Corporativa hasta el año 2013. No aportan datos objetivos ni elementos provenientes de estadísticas, encuestas o cualquier herramienta de medición de indicadores de cumplimiento de su mandato
No aparecen las de 2014 y 2015, lo que supone un retroceso en este indicador, que es evaluado como inexistente al no encontrarse las Memorias de 2014 y 2015 en el portal de Transparencia de la CRTVE.

29.- Criterios editoriales:

Existe un Manual de Estilo, que regula algunos aspectos de la “línea editorial” de la RTV de titularidad estatal. También existen unos Principios de programación y otras normas legales que regulan algunos de estos aspectos:

  • Ley 17/2006 de la radio y la televisión de titularidad estatal BOE, texto consolidado a 1 de

abril de 2012

  • Mandato Marco a la Corporación RTVE, previsto en el artículo 4 de la Ley 17/2006, de 5 de

junio, de la radio y la televisión de titularidad estatal aprobado por los Plenos del Congreso

de los Diputados y del Senado

  • Principios básicos de la programación

 

Sin embargo, hay que decir que, aunque las normas existen la aplicación de las mismas es muy discutible y volvemos a encontrarnos con el problema de la evaluación de su cumplimiento que no está organizada ni utiliza herramientas de análisis para determinar el grado de cumplimiento de las normas establecidas para determinar la “línea editorial”.

Los Consejos de Informativos se encargan de denunciar los incumplimientos de estas “normas editoriales” y sus denuncias son constantes, como se puede comprobar en el informe de marzo-abril de 2015 en este enlace.[2]

Nos encontramos, de nuevo, ante una mera enunciación de normas que no llegan a cumplirse, que no tienen asociado un sistema de seguimiento y medición de cumplimiento y que tampoco ofrecen la posibilidad de rendir cuentas, puesto que en ningún lugar se especifica en que consistiría esa rendición de cuentas ni quién debería ofrecerla, más allá de las responsabilidades existentes ante la Comisión de Control Parlamentario de RTVE.

Al no existir tampoco en este caso, ninguna herramienta de medición del cumplimiento de las normas editoriales, de estilo o de programación, resulta imposible dar por aceptado el cumplimiento de este indicador por lo que lo evaluamos negativamente.

 

INDICADORES SOCIALES

RTVE ha venido recogiendo hasta el año 2013 una serie de resultados que ha publicado hasta ese año dentro del denominado Informe de Progreso del Pacto Mundial, al que está adherida la CRTVE. Aquí se podían apreciar muy someramente algunos de los aspectos sociales que recogen los indicadores de este análisis. Sin embargo, el último informe disponible es de 2013, por lo que desde ese momento no disponemos de información de este tipo. Entendemos que, para poder evaluar positivamente los indicadores de que consta este informe es necesario contar, al menos, con datos de 2014.

32.- Responsabilidad Social Corporativa:

La RSC es una excepción dentro de los indicadores sociales de la CRTVE y cuenta con diferentes iniciativas en su Portal de Transparencia, por lo que está evaluada positivamente.

 

 


Comentario sobre las herramientas de medición de indicadores

 

Llama la atención que en la CRTVE no existen herramientas de medida de los indicadores más importantes de transparencia.

De hecho, no se puede encontrar ninguna medición más allá de los índices de audiencia, que ofrecen un panorama incompleto y sesgado de los principales parámetros de funcionamiento de una RTV pública.

Al no existir encuestas de opinión y mediciones objetivas de datos como el grado de satisfacción con el servicio público, la relevancia o el interés social de los contenidos o la confianza en la RTV pública, (por poner algunos ejemplos), gran parte de los indicadores de transparencia (algunos muy relevantes, como los indicadores sociales) no pueden ser medidos con objetividad y se quedan en meros enunciados imposibles de contrastar y analizar.

Entre otras cosas, la ausencia de mediciones profesionales y adecuadas de los diferentes aspectos de los indicadores, impide el saber si se progresa en cuestiones tan relevantes como las que están relacionadas con dichos indicadores que reflejan cuestiones relevantes como por ejemplo el cumplimiento de los mandatos legales que tiene en comendados la CRTVE.

Un ejemplo de análisis y medición de algunos de estos indicadores bien pudiera ser el que realiza el BBC Trust sobre la actividad de la BBC.  El Purpose Remit que elabora el BBC Trust se puede encontrar en este enlace.[3]

Una panorámica aún más completa del sistema de medición de indicadores de todo tipo que posee la BBC se puede encontrar en  la página dedicada a las herramientas de medición de indicadores que utiliza el BBC Trust , en el siguiente enlace.[4]

Aquí se puede ver como se evalúan por parte del BBC Trust cuestiones como Public Purposes and Public Remits, como ya hemos visto, y también otras como sus servicios comerciales, la diversidad, la igualdad, los efectos del impacto de su actividad en la competencia o lo que denominan PVT Public Value Test, que mide el valor como servicio público de las nuevas propuestas que se formulan en la BBC. Nuestra RTVE no cuenta con herramientas de evaluación de este tipo, que aporten un conocimiento más objetivo de los resultados de las actuaciones y de la pertinencia de las decisiones.

Esta abundancia de medición mediante herramientas de diverso tipo, (encuestas, participación en redes sociales, trabajos de campo de empresas especializadas, etc.) evidentemente permite un conocimiento elevado de la eficacia de la BBC como medio de comunicación al servicio de la ciudadanía y también permite conocer la opinión y la percepción que tienen los usuarios de “su” radio y televisión públicas.

 

Las reclamaciones al Consejo de Transparencia y Buen Gobierno

 

Son dos las reclamaciones que se han hecho a RTVE y se han admitido a trámite por el CdTyBG

1.- Septiembre de 2015, R/0203/2015, en la que se interesa por los gastos de RTVE debidos a la participación en el Festival de Eurovisión de 2015.

2.- de 9 de julio de 2015, R/0105/2015, que reclama a RTVE la información del coste de los canales públicos.

 

Razones de la negativa:

1.- En el caso de la petición de información sobre el coste de la participación en Eurovisión, la alegación de la CRTVE se basa en que la información solicitada, por un lado requiere una elaboración previa, por lo que estaría en lo dispuesto en el artículo 18.1, c de la ley de transparencia y, por otro lado también alega que, según reza el art. 14.1 h de la citada ley, es posible limitar el acceso a la información solicitada cuando esto suponga un perjuicio para los intereses económicos y comerciales.

La respuesta del CdTyBG es la disconformidad con estas alegaciones. Las razones son las siguientes:

Respecto a la reelaboración, el Consejo manifiesta lo siguiente:

“Dicha causa de inadmisión ha sido interpretada por este Consejo de tal manera que la misma pueda entenderse aplicable cuando la información que se solicita, si bien relativa al ámbito funcional de actuación del organismo o entidad que recibe la solicitud, deba elaborarse expresamente para dar una respuesta, por ejemplo haciendo uso de diversas fuentes de información no todas de la competencia del órgano o entidad que deba resolver, o cuando carezca de los medios técnicos razonables que sean necesarios para extraer y explotar la información, de tal manera que no sea posible proporcionar la solicitada.”

Y añade más adelante:

“ No resulta sostenible que RTVE desconozca cuánto donero de su presupuesto ha destinado a cubrir los gastos derivados de dicho festival en partidas como las relativas a viajes, alojamientos, dietas, vestuario y acompañantes que, en absoluto dependen de la UER ni de la televisión del país organizador”

Respecto al supuesto perjuicio para los intereses económicos y comerciales:

“Es criterio ya asentado de este Consejo que los límites a que se refiere el artículo 14 de la LTAIBG no se aplican directamente, sino que, de acuerdo con la literalidad del texto de su apartado 1, “podrán”  ser aplicados. De esta manera, los límites no operan ni automáticamente a favor de la denegación ni absolutamente en relación con los contenidos, sino que su aplicación deberá estar ligada con la protección concreta de un interés legítimo”

 

2.- En el caso de petición de información sobre el coste de los diferentes canales de TVE, las alegaciones de la CRTVE son similares a las expuestas

Añade la CRTVE que “

“Es cierto que RTVE se financia con dinero público, pero por eso mismo ya figuran a disposición del público tanto los presupuestos de RTVE como las cuentas anuales que se elaboran según la contabilidad financiera, no la analítica.

 

Sorprende esta alegación de la CRTVE, ya que la contabilidad analítica viene exigida por la misma ley de la radiotelevisión de titularidad estatal, que en su preámbulo expresa literalmente lo siguiente:

“Para el cumplimiento de la misión de servicio público se establecen los siguientes instrumentos: un mandato-marco que aprobarán las Cortes concretando los objetivos generales de dicha función de servicio público, con una vigencia de nueve años; un contrato-programa trienal, que suscribirán el Gobierno y la Corporación RTVE fijando los objetivos específicos a desarrollar en el ejercicio de la función de servicio público y los medios presupuestarios para atender dichas necesidades, previo informe de la autoridad audiovisual y una vez informadas las Cortes Generales; un sistema de contabilidad analítica, que garantice la transparencia financiera y permita determinar el coste neto de las obligaciones de servicio público impuestas; y un control económico-financiero a cargo de la Intervención General de la Administración del Estado y del Tribunal de Cuentas.”

Igualmente, el mandato-marco de 2008 también recoge la obligación de mantener una contabilidad analítica.

 

Respecto a la alegación de la CRTVE en el sentido de que pueden existir perjuicios económicos o comerciales el Comité dice textualmente, que:

“Aunque es cierto que RTVE ejerce sus competencias y funciones en un entorno mercantil de amplia competencia con otras televisiones privadas, debe tenerse en cuenta que esta entidad tiene encomendada por su normativa reguladora la gestión del servicio público de radio y televisión (art. 3 de la Ley 17/2006), ámbito de actuación donde, evidentemente, no tiene competencia. Asimismo, no se justifica suficientemente cuál pueda ser el “evidente perjuicio para el interés general y el servicio público encomendado” cuando en el caso que nos ocupa se trata solamente  de indicar a la reclamante cuánto invierte RTVE en cada canal de televisión en un año (el montante total en euros, sin desglosar las partidas específicas), sin incidir en las causas por las que destina más o menos recursos a un determinado canal en detrimento de los demás o sobre si sería conveniente invertir más recursos a un canal que a otro ni siquiera sus previsiones de inversión futuras. Tampoco se pide dar información sobre las audiencias de cada canal o sobre la rentabilidad económica de tener abierto o no determinados canales ni sobre el contenido de las decisiones de su Consejo de Administración.”

 

 

 

Algunas conclusiones:

1.- En primer lugar, creemos que en el portal de Transparencia de RTVE deberían aparecer todas las peticiones de información que se realicen con el resultado de las mismas, lo que evitaría nuevas interpelaciones o preguntas sobre temas ya respondidos.

2.- Las dos peticiones son de índole económica, lo que incide en la falta de información económica que se ha detectado en el portal de transparencia de RTVE.

3.- No es posible entrar en la calidad de la información económica ni en la agregación de los datos, porque esta información ni siquiera es accesible en el portal de transparencia (enlaza a una fuente externa donde los datos no son accesibles directamente sino a través de una búsqueda compleja)

4.- La CRTVE incumple desde 2006 su obligación legal de establecer una contabilidad analítica, según la misma CRTVE manifiesta en sus alegaciones al Comité de TyBG.

5.- Las alegaciones de la CRTVE en estos casos son prácticamente las mismas y no aportan, a juicio del Consejo de TyBG, justificaciones suficientes de lo que se alega.

6.- RTVE ha interpuesto demandas contra las resoluciones del Consejo, lo que paraliza la aplicación del requerimiento del mismo hasta que finalice el complejo y dilatado proceso contencioso-administrativo. A este respecto, el siguiente artículo ofrece más información respecto a motivos y procedimiento: enlace.[5]

7.- El incumplimiento por parte de RTVE de sus obligaciones de transparencia provoca desconfianza entre los ciudadanos y daña su imagen como compañía audiovisual de servicio público, algo que supone una merma de su eficacia como garante constitucional del derecho ciudadano a una información veraz. No se entiende que una corporación a la que la Constitución  encomienda ofrecer a la ciudadanía la información necesaria para tomar las decisiones que la democracia requiere hurte al conocimiento público datos económicos o de gobernanza.

8.- No parece razonable que la RTVE no disponga de sistemas de medición de su transparencia, un “índice de transparencia” que no elabore la CRTVE ni ninguna de sus sociedades, sino un organismo independiente de RTVE.

9.- El marco legislativo actual no es adecuado, puesto que no impide la falta de datos de transparencia fundamentales, como los económicos: es preciso afrontar las modificaciones legislativas necesarias que aseguren el cumplimiento de los estándares internacionales en materia de transparencia.

 

 

 

ANEXO:

 

La propuesta de Teledetodos[6] en materia de Transparencia

 

 

 

6.- TRANSPARENCIA PÚBLICA

 

En RTVE, tradicionalmente, la transparencia financiera y de costes ha dejado mucho que desear incluso ante el Parlamento y su Comisión de control del servicio público, habiéndose negado en muchas ocasiones a la oposición cifras y datos de sueldos y contrataciones externas, bajo el pretexto recurrente de que perjudicaban su competencia con otros operadores.

Este hecho, que perjudicaba claramente la capacidad de control democrático de su gestión, ha determinado además que se hayan producido periódicos escándalos de efecto retardado cuando el Tribunal de Cuentas publicaba sus informes sobre la gestión varios años después, generalmente cuando los responsables ya no ocupaban sus puestos, deteriorando más aun la imagen del servicio público ante los ciudadanos.

En las RTV.AA la transparencia contable brillaba también por ausencia, hasta el punto de que cada año el Observatorio Audiovisual Europeo recababa sin mucho éxito sus cuentas, dando constancia en sus anuarios de la falta de datos.

Como casi único antecedente positivo, en marzo de 2014, en Cataluña se anunciaba un proyecto de ley que consagraba de forma pionera la transparencia contable hacia los ciudadanos, con la paradoja de que en ese mismo proyecto se abría la puerta a todo tipo de compatibilidades de sus miembros con los intereses privados[7]. La transparencia quedaba así degradada por nuevas opacidades y probables conflictos de intereses.

También en el último año hay que reconocer que la Corporación RTVE mejoró, agrupó y amplió la información que ofrecía en su web creando dos nuevos apartados de responsabilidad corporativa y transparencia[8]. Sin embargo, ninguno de estos apartados aborda en profundidad la obligada transparencia interna o contractual exigible a un medio de comunicación público. En términos mucho más modestos, los informes del grupo Trabucom[9] sobre transparencia audiovisual dan cuenta reiteradamente de las carencias en este sentido de las empresas públicas de Radiotelevisión, aunque registren una ligera mejoría en sus últimos informes. En 2011 la Corporación RTVE recibe un aprobado “in extremis” en cuanto a transparencia sustantiva (información sobre sus propias actividades y gestión) y formal (micronavegación y macronavegación en sus webs).

 

 

 

 

TRANSPARENCIA PÚBLICA

PROPUESTAS DE TELEDETODOS

 

1.- La transparencia debe ser una constante mantenida en todos los terrenos por el servicio público, sin la cual se rompen los lazos de confianza que lo unen con la sociedad. Y debe ejercerse no solo respecto a los organismos de control internos y externos del servicio público, sino también frente a los ciudadanos que constituyen sus auténticos propietarios.

2.- Esta transparencia, pilar básico de la participación social, debe incluir :

  1. a) Transparencia financiera sobre sus costes, fuentes y montos de financiación, sobre sus presupuestos y resultados.
  2. b) Transparencia de sus sueldos y retribuciones internas, especialmente en lo que respecta al equipo directivo.
  3. c) Transparencia reforzada en sus contrataciones y externalización de servicios, especialmente en lo que respecta a la producción ajena, externa e independiente, sin que quepa alegar situaciones de competencia para su ocultación. Esta transparencia debe ser fijada además en auditorías rigurosas y comparadas de costes/calidad entre la producción interna y la producción externa.
  4. d) Transparencia en su política de compras.

[1]   EBU: Assesing Transparency, A guide to disclosing information online  ///////   https://www3.ebu.ch/publications/assessing-transparency

[2]    Consejo de Informativos de TVE : INFORME SOBRE MALAS PRÁCTICAS EN LOS INFORMATIVOS DE TVE MARZO-ABRIL 2015  ///////   http://cdn27.hiberus.com/uploads/documentos/2015/06/02/documentos_informemayo_0e38aa27.pdf

[3] Nat Cen / BBC Trust – Purpose Remit Survey UK Report, Autumn  2014  /////  http://downloads.bbc.co.uk/bbctrust/assets/files/pdf/review_report_research/ara_2014_15/uk.pdf

[4] BBC Trust – Tools we use /////// http://www.bbc.co.uk/bbctrust/governance/tools_we_use

[5] La Nueva España, RTVE intenta evitar la obligación de publicar el coste de sus canales,  17 de noviembre de 2015. ///// http://www.lne.es/tv-espectaculos/2015/11/17/rtve-evitar-obligacion-publicar-coste/1842926.html

 [6] Un modelo nuevo para un tiempo nuevo

[7] Luego convertida en la Ley 19/2014, de 29 de diciembre, de transparencia, acceso a la información

pública y buen gobierno. DOGC de 31-12-2014 y BOE 21-1-2015.

[8] 31 http://www.rtve.es/corporacion/rc/ y http://www.rtve.es/corporacion/transparencia/

 

[9] NOTA: el último informe Trabucom disponible es de 2011.

Petition to protect BBC independence signed by 140,000 people in four days

http://www.theguardian.com/media/2016/mar/18/petition-keep-bbc-independent-signed-140000-people-four-days?CMP=twt_a-media_b-gdnmedia

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More than 140,000 people have signed a petition calling on the culture secretary, John Whittingdale, to protect the independence of the BBC, as the government faces a backlash in the Lords against its plans for the corporation.

The petition was set up on Monday by campaign group 38 Degrees following comments from Whittingdale suggesting the government should appoint all but two or three directors to a new BBC board expected to be established when the corporation’s Royal Charter is renewed next January.

Por la Transparencia en Europa

http://www.eldiario.es/canariasahora/internacional/movimiento-Yanis_Varoufakis-DiEM25-transparencia-Europa_0_495900839.html

DiEM25, el Movimiento para la Democracia en Europa impulsado por Yanis Varoufakis e inaugurado el 9 de febrero en Berlín, celebrará su primera asamblea el próximo miércoles, 23 de marzo, en Roma. Este primer evento de DiEM25 servirá como plataforma de lanzamiento de DiEM25-Italia y de la campaña ¡Transparencia en Europa Ya!